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Manteles antiguos

Los manteles, son útiles a toda hora, en el uso diario, para decorar la mesa de la sala, en una celebración son infaltables, sean estas infantiles o de adultos, y es por ello que los encontramos en el mercado de todo tipo, clase y color.

En esta oportunidad, nos vamos a dedicar a hablar de los manteles antiguos, de esos que nuestras abuelas cuidaban, lavándolos con productos específicos, y secados al sol, únicamente.

 

Diferencias y similitudes

La diferencia que existe entre los manteles modernos con los antiguos a iguales calidades y estilos, es que los modernos, están confeccionados con telas que repelen la suciedad, y que si bien se manchan, son sencillos de quitarles. Las terminaciones, y los acabados de sus detalles, son distintos, resulta que en el pasado se hacían en forma artesanal, lo que daba como resultado manteles únicos, con tramas tejidas en forma original y bastante recargados, adornos, puntillas, bordados muy trabajados, apliques, etcétera, conformaban los accesorios para dar jerarquía y clase a ese objeto. Las puntillas eran de buena calidad las que el paso del tiempo no las deterioraba. Entiéndase que los manteles antiguos no significan los pasados de moda, sino los antiguos son los que pertenecieron a épocas remotas en las cuales se les daba importancia a la ornamentación exagerada de sus tramas de tejidos, y a los diseños trabajados en forma artesanal, y de colores puros.

En la actualidad, se pueden ver pocos manteles antiguos, y son los que tienen las familias que los han heredado de sus antecesores, los que pueden en estos momentos encontrarse en mal estado del color, ya que no pueden conservarse blancos inmaculados como en sus comienzos. Lo que el mercado tiene, en estos momentos, para ofrecernos en materia de manteles antiguos, son copias, replicas idénticas a aquellos manteles que hicieron furor, en los años dorados del siglo XVIII, XIX y XX, y que en muchas oportunidades, están muy bien logrados. Desde luego que la gente muy joven, no usa en forma habitual este tipo de decoración, porque simplemente no se hallan en ella, y no porque no les agrade, es por ello, que cuando encontramos de casualidad, no será elegido por los más jóvenes. La manera de decorar las mesas de hoy, es más bien simple, caminos, carpetas, o individuales colocados en forma estratégica para que luzcan bonitos, de diseños vanguardistas, pintados, con apliques de piedras, o muy minimalistas.

Las explicaciones de por qué la gente joven no elige prendas para vestir a la casa, entre ellos los manteles, muy difíciles de conservar, es sencillamente porque pasan más tiempo ocupadas en sus trabajos o estudiando, y el tiempo no alcanza para detenerse a solo la limpieza de la casa, y de sus objetos, así es que hay en el mercado materiales casi se podría decir, “libres de mantenimiento”. Para los amantes de lo antiguo, conocedores de las texturas que hicieron historia a lo largo de los años, es muy difícil conseguir este tipo de manteles, con lo cual terminan comprando réplicas muy bien confeccionadas. Todos sabemos que la decoración también ha cambiado, así en el pasado la ornamentación era sinónimo de buen gusto, en la actualidad eso no se ve así. Hoy lo poco está bien, y eso lo vemos en las tramas de las telas para los manteles modernos, si los comparamos con los manteles antiguos.

Costumbres modernas

La industrialización permitió que en poco tiempo los objetos, se confeccionaran más rápido y de manera más estándar, así es que la demanda creció, hasta nuestros días que de un mantel hay marcas, diseños, estilos, colores, texturas y tipos de toda clase, tantas, que a veces es difícil elegir. Otro de los factores fundamentales del cambio en cuanto a las mesas modernas comparadas con las antiguas, es que las jornadas laborales son mucho más extensas, y que el comer fuera de la casa es una cosa habitual en las familias modernas, es por ello que no se le da la importancia que tenían en el pasado, en el que las madres y abuelas, bordaban a mano los manteles para dar a su familia lo mejor de ellas, porque la mesa familiar, era uno de los puntos de reunión de toda la familia, a la que se debía asistir, por o tanto se le daba mucha jerarquía.

Se ve esto también reflejado en el tipo de comidas menos elaboradas que en el pasado, y es muy común que en el presente se cierren negocios en restaurantes o espacios para ello. Así los manteles antiguos, las toallas antiguas, y las sábanas, que pertenecieron a otras épocas, son más ornamentados que las del presente, y la calidad puede que también haya una gran diferencia en cuanto a su durabilidad, pero lo cierto, es que hoy contamos con una multiplicidad de estilos y clases, para elegir.

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